Despedido Jaime Requena del IDEA sin cumplir los procedimientos reglamentarios

posted May 17, 2009, 5:01 AM by Gregorio Drayer   [ updated May 17, 2009, 5:10 AM by Greg Drayer ]

Carolina Conde, EL NACIONAL 24 de abril

Es la tercera vez que en este gobierno se atenta contra un científico por razones políticas. Jaime Requena vive un déjà vu. Una carta, firmada el 13 de abril de 2009 por Prudencio Chacón, presidente de la Fundación Instituto de Estudios Avanzados, IDEA, puso fin a los 41 años de servicio a la ciencia y la tecnología del investigador, quien encabezó la institución hace 21 años. Ya en 1997 sólo 3 miembros del Consejo Directivo del IDEA decidieron destituirlo de su cargo, sin el consentimiento del resto de los representantes. En esa oportunidad, después de 12 años de peleas en las cortes venezolanas, el Tribunal Supremo de Justicia falló a su favor: tuvo que ser reenganchado en su cargo. Cuando retornó en 2005 todo había cambiado. El IDEA no era igual y él tampoco: su laboratorio de Neurofisiología ya no estaba y el objeto de su interés científico era otro. Se dedicó a medir los niveles de productividad de los investigadores nacionales, a través de una revisión de todas las publicaciones científicas dentro y fuera de Venezuela. Los resultados preliminares de la investigación (que demostraban que la producción científica nacional era la más baja en los últimos 25 años) y una carta publicada en la revista Nature en enero de 2008, que denunciaba la exclusión de las ciencias sociales del financiamiento público, quizás, le costaron el cargo.

Los motivos para su despido asegura Requena son políticos y personales. "No comparto la visión política del Ministerio de Ciencia y Tecnología como tampoco de las autoridades del IDEA. Durante el único encuentro que tuve con Chacón, me reclamó la carta a Nature. Dijo que él, en lo personal, y el ministerio estaban profundamente molestos y que se encargarían de cobrar esa carta. También dijo que estaba en el IDEA como un comisario político. No lo puede negar. Lo dijo en mi cara", señaló Requena. Pero, en Venezuela, los despidos de investigadores por inmiscuirse en política no son asunto nuevo. En tres años, han ocurrido dos desacreditaciones y sanciones a científicos en centros de investigación del Estado por advertir desde su criterio técnico y especializado sobre ciertas situaciones que debían ser revisadas por las autoridades nacionales. Los casos: la bióloga nutricionista María de las Nieves García y el físico Claudio Mendoza. Dos casos, una historia. En 2005, García dio a conocer los resultados de una investigación relativa a la anemia en la población infantil, donde advertía que cerca de 70% de los niños menores de 2 años de edad que acudían a los ambulatorios de tres estados presentaban ese trastorno y que, además, las nuevas harinas de maíz precocido vendidas por Mercal no eran enriquecidas con hierro, como lo exige el Estado venezolano. Yajaira Freites, miembro de la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia, en el documento Conocimiento, expertos y sociedad, reporta que el Ministerio de Ciencia y Tecnología publicó un comunicado de prensa "cuestionando las cifras y la ética de la investigadora". Las autoridades del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, institución del cual forma parte, se negaron a respaldarla. García sólo pudo defender su posición por Internet. El caso de Mendoza ocurrió un año después. El artículo "Masa crítica", publicado en el diario El Nacional, que alertaba sobre el desarrollo de energía nuclear en el país impulsado por el presidente Hugo Chávez, ocasionó que las autoridades del IVIC lo destituyeran como jefe del Laboratorio de Física Computacional. "Cuando el científico se enfrenta a un político o a la visión política, la opinión experta puede quedar entrampada en una serie de condiciones relacionadas con la materia sobre la que opina, así como las características del gobierno", explica Freites en su texto publicado en Bitácora-e. De molestias y procedimientos. Durante sus últimos días en el IDEA, Requena no tenía escritorio, silla, computadora o asistente. "Tuve que llevar muebles de mi casa. Incluso, restringieron el uso de una base de datos necesaria para la realización de mi trabajo". Así, Requena solicitó el 2 de abril de 2009 su pase a profesor emérito, dado que desde el 19 de septiembre de 1967 entró a trabajar en una institución científica del Estado y cumplía con los requisitos para su jubilación. Nunca tuvo respuesta y once días después fue despedido del IDEA. Desde entonces, sólo le ha escrito una carta al ministro de Ciencia y Tecnología, Jesse Chacón, para informarle de la situación. Después de varios intentos, las autoridades del IDEA se negaron a dar respuestas sobre el caso del despido de Requena. "Mis abogados trabajarán en esto. Ya lo gané una vez. Si Dios me da salud y tiempo, lo volveré a ganar. Sólo creo que mis colegas deben verse en el espejo. Ni les tiembla el pulso con una persona que ha dado 41 años de su vida a la ciencia en Venezuela", dijo.

Nota referida de la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia (AsoVAC)

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